Volkswagen: el caso chip descontaminante

¿La gran potencia alemana en apuros? Volkswagen y Alemania han funcionado durante años casi como sinónimos: “Isn’t it time for German engineering?”.

Las empresas alemanas han utilizado como tarjeta de presentación los valores de  solidez, seguridad, exactitud, transparencia, claridad, rigurosidad… no esperas de una empresa alemana y líder en el mercado automovilístico engaños como el que ante ahora nos encontramos. Hoy, estos adjetivos y lemas pueden verse ciertamente dudosos. El escándalo de las emisiones  no solo está poniendo en peligro su posicionamiento, sino que también supone un riesgo para todo el país, dependiente en gran parte del sector automovilístico.

Los alemanes confían en la marca, se identifican con ella y con su producto. No sólo Volkswagen, sino Audi entre otros se ven metidos en el saco. Un acontecimiento sin precedentes para todos los germanos. ¿Dónde han estado los controles de exigencia y rigurosidad definidos en sus tarjetas de presentación? ¿Cómo tras varias evidencias, no se tomó ninguna medida para evitar las manipulaciones de control de emisiones de CO2? La única certeza es que Volkswagen es una empresa estratégica en la industria alemana capaz de generar una respuesta política en el ámbito nacional y europeo si fuera necesario.

Pero hablemos de impactos. No sólo supone una baja en las ventas en el mercado (aún no percibida en el mercado alemán pero sí en otros como EEUU, Reino Unido, España,…) sino también en bolsa (sus acciones se desplomaron en más de 30% en dos días desde que la compañía aceptó su responsabilidad), en número de clientes, etc. Nos podemos preguntar, ¿si Grecia podía afectar la economía alemana, el impacto de la reducción en ventas puede provocar un riesgo para la economía de Merkel? (aunque la misma no cree que  el escándalo haya dañado el “Made in Germany”, según menciona el diario Expansión).

Se habla de fraude a nivel internacional, en otras situaciones se culpa a empleados conocedores del “chip”  en varios modelos diesel que ante tal información apenas se pronunciaron y ahora oyes palabras como “la hemos cagado por completo” (palabras empleadas por el propio Michael Horn, director ejecutivo y presidente de Volkswagen Group of America).

Hoy  más de 11 millones de vehículos afectados, y los que quedan seguramente por descubrir, y varios dictámenes impuestos des de la noticia del pasado septiembre.  La respuesta de VW: una reserva de una provisión cerca de 6.500 millones de euros (seguramente podríamos pensar que fijar una cifra alta es una forma velada de admitir culpabilidad). Una cantidad que, contraria a los diferentes análisis que se han podido realizar, se especula que puede llegar hasta los 50 millones para poder hacer frente a la continua oleada de reclamaciones de particulares y multas de las autoridades internacionales  que vendrán.

En resumen, el gigante de la automoción alemana hasta ahora con reputación intachable, ve como ésta será difícil de recuperar, unas pérdidas jamás impensables y por primera vez Volkswagen AG reportó un cierre del último trimestre con unas pérdidas de  1.673 millones de euros en comparación con el beneficio del 2014 mismo período de  2.971 millones de euros. Y ahora nos preguntamos: ¿realmente haber ocultado esta información merecía la pena para mantener su calificación de  “vehículos menos contaminantes” o “healthy” con el medioambiente? O bien, ¿haber aumentado la investigación para mejorar el sistema mecánico y electrónico, hubiera sido la mejor alternativa?

Ahora se enfrenta ante una pérdida de confianza, de clientes y económica. Pero además, ¿qué pasará con los daños colaterales como las inversiones previstas en Seat España o despidos que ya han anunciado? ¿Cómo afrontará el gigante del sector automovilístico el reto?

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Licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universitat de Barcelona y con MBA Executive por la escuela EAE Barcelona. Dispongo de más 12 años de experiencia en el área financiera, siendo los 4 primeros dentro de la firma PricewaterhouseCoopers, S.L. como auditora y el resto dentro de la multinacional farmacéutica Sanofi-aventis, S.A. Dentro de Sanofi España encargada de liderar proyectos de transformación y mejora continua, así como estrategias de negocio a nivel Iberia. Posteriormente, en Sanofi-aventis Deustchland en dónde he liderado proyectos a nivel Europeo y des del pasado mes de Octubre a nivel Mundial con sede en Barcelona como Global Accounts to Report Project Leader.

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