Marketing en el AVE Madrid – Barcelona

Existen dos tipos de personas: las que para desplazarse de Madrid a Barcelona escogen el avión y las que prefieren hacerlo en tren. Como habréis visto por el título del post, yo soy de las del AVE.

No voy a dedicar el resto del post a convencer a los que dicen que ir en avión es más rápido o más práctico (es un tema que genera más rivalidad que la que hay entre Madrid y Barça). En vez de eso, me gustaría compartir con vosotros 3 reflexiones de marketing que me inspiró el trayecto en tren:

  1. ¿Auriculares?

Si hay algo que no falla en ningún AVE es el momento en el que los azafatos van recorriendo todos los vagones del tren ofreciendo auriculares.

La consistencia es un ingrediente que contienen todas las marcas de éxito ya que hace que aumente la confianza en esa marca. Cuando estamos conociendo a una persona, nos llevamos una primera impresión basándonos en lo que vemos. Si un día la vemos llevando pantalones cortos, al día siguiente traje y el tercero un bañador, nos sentiremos desconcertados. Si las marcas no son consistentes en la comunicación por los distintos canales es difícil que confiemos en ellas. Lo mismo pasa con los productos que consumimos, el acto de compra es más emocional que racional, siempre compramos la misma marca de leche porque ya la conocemos y nos genera confianza.

  1. Ice Age

Os podéis imaginar quién viaja un viernes por la noche en el último AVE… la mayoría de los pasajeros llevábamos nuestro maletín con el portátil y volvíamos de reuniones de trabajo en Madrid, no vi a ningún niño pequeño. Aun así, la película prevista para el trayecto no era otra que Ice Age.

Esto me lleva a la segunda reflexión de marketing: la importancia de la segmentación. Agrupar a nuestros clientes en función de sus preferencias y ofrecerles contenido específico para ellos será clave para el éxito de nuestras marcas. En este caso, una película no infantil seguro que hubiera sido mejor recibida.

Una buena idea para personalizar más la experiencia de los viajeros de cada vagón sería dejarles escoger por votación entre una selección de películas cuál se va a proyectar.

  1. La ensalada de piña y queso fresco

La tercera reflexión de marketing llegó con la cena. Se me hizo la boca agua al leer la carta del menú en el que había platos como ensalada de piña y queso fresco.

cena-ave-marketing

Al ver la ensalada me llevé una gran decepción ya que era más pequeña de lo que me había imaginado y prácticamente no tenía trocitos de piña ni de queso fresco.

Así que la tercera reflexión es: el peligro del overpromising.

Prometer cosas que no podemos ofrecer a nuestros clientes puede dañar la reputación de nuestras marcas. Siguiendo estos 2 consejos podemos evitar el overpromising:

  • No subestimar. Hace años Toys “R” Us hizo una oferta especial para aquellos clientes que compraran online para potenciar su presencia en la red y hacerse fuerte frente a sus competidores. Como os podéis imaginar subestimaron la cantidad de los pedidos que recibieron, lo que les llevó a una multa de 350.000 dólares y a tener que cambiar su estrategia de venta online para pasar a un partnership con Amazon.
  • Predice lo impredecible. En un caso similar al anterior, la Navidad de 2013 UPS no fue capaz de entregar todos los paquetes previstos arruinando así las fiestas a los afectados. ¿Los motivos? una demanda no prevista de entregas y una ola de frío que obligó a cancelar vuelos.

Share this article

“El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos.” - Marcel Proust. Mi trabajo como Product Manager en la industria farmacéutica me permite combinar dos de mis grandes pasiones, el marketing y el mundo de la salud. Licenciada en Farmacia por la Universitat de Barcelona con un Master en Marketing Farmacéutico y un Postgrado en Community Management & Social Media por el IL-3.

Facebook Comments

Deja un comentario