La evolución del paro español y la realidad de los números

A menos de dos semanas para que se celebren las nuevas elecciones para elegir al Presidente del Gobierno español (el próximo 26 de junio) y conocer si algún candidato logrará desbancar a Mariano Rajoy, actual presidente en funciones, desde Markonomia hemos querido analizar mínimamente la situación y meternos en campaña, analizando concretamente la situación del paro real en estos momentos.

Y es que los candidatos presentan en sus programas electorales las diferentes propuestas para tratar de mejorar la situación en territorio nacional. Entre los proyectos estrella y las líneas de trazo principales destaca un tema por encima del resto, el paro.

Mariano Rajoy, figura principal del Partido Popular, quien en 2011 consiguiera convertirse en el sexto presidente de la democracia, no deja de presumir y alardear de la mejora que su partido ha inyectado a la nefasta situación del desempleo español.

Que si este ha sido el mejor mes de mayo de la historia, que el paro ha bajado de la barrera psicológica de los 4 millones, que se han recuperado 1,5 millones de los empleos destruidos a causa de la crisis (en la que ellos, por supuesto, no tuvieron nada que ver) y que no van a descansar haciendo las cosas con sensatez y sentido común hasta recuperarlos todos. Además de edulcorarlo con frases manidas y políticamente correctas, tan desgastadas en plena campaña cuando se va acercando el día clave, como que van por el buen camino y que no van a dar marcha atrás, además de incidir en las siempre odiosas comparaciones, lanzando la pulla y el dardo envenenado a la “complicada situación que les dejó el PSOE en el gobierno previo”.

Pero, realmente ¿qué hay de cierto en todo esto?

Detrás de toda afirmación, siempre hay un trasfondo y ciertos aspectos dignos de estudiar para conocer la verdad absoluta o lo más parecido a esto. Para ello hemos revisado los datos publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

Si bien el descenso del paro en términos absolutos ha sido un hecho, estos índices y números son cifras depuradas de estacionalidad, ya que se produce un ajuste que elimina las diferencias entre los días hábiles de los distintos meses que se comparan.

En cuanto a la contratación indefinida, si bien es cierto que esta ha crecido en términos superiores al 10% tanto mensuales como interanuales, el peso de estos contratos sobre el total sigue siendo ínfimo, siendo el tipo de contrato menos utilizado (sólo un 8,34% del total), siendo el contrato temporal la vía principal de entrada a un puesto de trabajo indefinido.

Otro de los aspectos negativos es la desaceleración del ritmo de creación de empleo. En mayo ha vuelto a descender una décima hasta alcanzar el 2,56%, creciendo 1,01% menos respecto a 2015 (3,57%) y dando un paso atrás en el crecimiento que parecía producirse en el último bienio.

Existe menos protección. El número de desempleados que reciben algún tipo de ayuda económica ha bajado de los 2 millones por primera vez desde octubre de 2008. El número de nuevas solicitudes disminuye, las prestaciones de los que disponían de ayuda y no encuentran empleo se agotan, y con tanta rotación es casi imposible reunir el mínimo de cotización exigido, lo cual supone un serio problema.

Solo el 52% de los parados registrados cobra algún tipo de ayuda, cifra que ha disminuido considerablemente, tres puntos menos que hace un año, pero casi un 20% en los últimos 6 años, cuando rozaba el 70%.

Otro de los retrocesos es que hay menos contratos de prácticas o formación, produciéndose un descenso de un 42,4% de contratos respecto a los que se hacían hace justo un año.

Los partidos políticos rara vez reconocen errores, siempre miran hacia sus propios intereses y segmentan las estadísticas a su favor para enardecer sus logros, lo comúnmente conocido como “medias verdades”, tomando referencias erróneas y ocultando otros datos no tan favorecedores.

Y es que detrás de los números que nos ofrecen como si fueran la panacea hay trabajos engañosos, muchos contratos temporales y estacionales y, sobre todo, menos creación de empleo, que al fin y al cabo es el factor fundamental y lo que verdaderamente nos puede hacer crecer.

Pero oye, como dijo otro famoso ex presidente popular, “¡España va bien!”. Nos lo tendremos que creer…

Fuente fotografía: www.ebuenasnoticias.com

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