¿Darse de alta como autónomo realizando 1 actividad no habitual?

Hoy en día, los términos “trabajador autónomo” y “freelance” o “freelancer” se utilizan como sinónimos. En general, toda persona que trabaje por su cuenta puede ser considerado un trabajador autónomo o freelance, ya que se trata de alguien que ofrece sus servicios a terceros, realizando trabajos por los que recibe una retribución sin sujeción a un contrato de trabajo. Si alguien pertenece al mundo freelance o está planteándose dedicarse a ello, indudablemente se habrá hecho está pregunta en más de una ocasión, ¿tengo que darme de alta cómo autónomo?

Existen muchas dudas sobre si hay que darse de alta para desarrollar una actividad por cuenta propia y tener ingresos bajos, por eso intentaremos explicar que no siempre es imprescindible e indicar todo acerca de cómo cobrar en estos casos. Empezaremos por las claves para saber cuándo darse de alta como autónomo si se es freelance.

Si no se trata de una actividad habitual no hará falta que se de alta:

Si surgen trabajos esporádicos, sin que se repita en el tiempo de forma periódica, no será imprescindible. No debemos confundir la habitualidad con la periodicidad. Únicamente se considera habitual, el trabajo directo y personal que sea considerado la actividad principal productiva que el trabajador desarrolla a título lucrativo.

En nuestro país, inscribirse como autónomo en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) supone un desembolso mínimo de un importe de 264,44 euros mensuales suponiendo una cotización mínima de 884,40 euros (datos 2015). Dicho importe se abona puntualmente cada último día laborable del mes y no incluye cobertura por accidentes laborales ni cese de actividad.

El coste total puede suponer un esfuerzo demasiado importante para profesionales que obtengan de su actividad unos ingresos mínimos. Por lo que es de vital importancia saber que se pueden emitir las facturas de las colaboraciones puntuales sin darse de alta en el RETA, sin estar incumpliendo la normativa de la seguridad social. (Para mayor información, aquí).

Si los ingresos no superan el salario mínimo, no será imprescindible:

Este apartado es el esencial para saber si debemos (o no) darnos de alta por la realización de los proyectos freelance. Si la actividad no se considera como “un medio de vida” o sea compatible con otra actividad, quizás no sea necesario darse de alta. El límite máximo de ingresos lo delimita el Salario Mínimo Interprofesional, que en 2015 se establece en 9.080,40 (14 pagas). (Datos SMI). Por lo tanto, si lo que cobramos es inferior a este montante anual no se estaría obligado a darse de alta como autónomo, pero si a declarar los ingresos y el IVA trimestral (en caso que la actividad realizada lo requiriese).

Si se cobra el subsidio por desempleo, no se podrán realizar facturas sin darse de alta como autónomo ya que se perdería toda la retribución recibida por estar desempleado si se considera que se consigue una sostenibilidad econónmica .

Se puede alternar el trabajo por cuenta ajena con los proyectos freelance siempre que no se haya firmado un acuerdo de dedicación exclusiva con la empresa para la que se realiza la actividad habitual.

Si algún cliente nos pide factura, tendremos que darnos de alta como autónomos para poder facturar; sin importar los ingresos o la actividad habitual, sin tener en cuenta los puntos anteriores.

Fuente fotografía: blog.virtualianet.com

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