¿Conoces el acuerdo TTIP? Razones para pensar sobre ello

El Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión (conocido por el acrónimo inglés TTIP), es un tratado que se está negociando actualmente entre la Unión Europea y los Estados Unidos.

Su objetivo es aumentar el comercio y la inversión entre los EEUU y la UE utilizando el potencial sin explotar de un mercado transatlántico que cree nuevas oportunidades económicas basadas en la creación de empleo y crecimiento. Oportunidades vertebradas mediante un mejor acceso al mercado y una mayor compatibilidad reglamentaria, marcando una pauta en materia de normas mundiales.

Pero, ¿de dónde viene este acuerdo? Es decir, todo esto no ha surgido de la noche a la mañana, sino que se viene gestando años atrás desde la Declaración Transatlántica (1990) firmada por George Bush, Giulio Andreotti (primer ministro italiano y representante máximo del Consejo Europeo en el semestre que se produjo la firma) y Jacques Delors (presidente de la Comisión Europea). Posteriormente en 1998 se firmó la Declaración Común de la UE y los EEUU. En 2007 se crea el Consejo Económico Transatlántico y en 2011 se inicia el Grupo de Trabajo de Alto Nivel con el objetivo de reducir los obstáculos para el comercio entre ambas partes.

Sus defensores dirán que la Unión Europea surgió de un acuerdo parecido, el Mercado Común Europeo. En aquel entonces los países europeos compartían historia, cultura, continente y una necesidad imperiosa de reducir los conflictos surgidos en la primera parte del siglo XX. Y sus detractores, que en el acuerdo actual las necesidades que tiene Europa son mucho más reducidas.

También podemos analizar según los riesgos que plantea para los ciudadanos. Los principales problemas que podría plantear dicho acuerdo, en caso de aprobarse, serían los siguientes:

  1. Sufrir mayor dependencia del petróleo si se lleva a cabo la restricción en la utilización de los carburantes menos contaminantes.
  2. El no etiquetaje de los productos modificados transgénicamente, aprobados en EEUU pero no en la UE.
  3. La eliminación de reglas sobre los mercados financieros mucho más estrictas en la actualidad en los EEUU.
  4. La eliminación de las evaluaciones independientes de los medicamentos fabricados fuera de los EEUU.
  5. La eliminación de las normas de preferencia nacional en los contratos públicos.

Mientras que los ciudadanos europeos se enfrentan a:

  1. Pérdida sustancial de derechos laborales, ya que actualmente en el estado americano solo se han suscrito 2 de los 8 convenios fundamentales de la OIT.
  2. Una limitación importante de los derechos de representación colectiva (sindicatos) de los trabajadores.
  3. Caída en el olvido del principio de precaución en materia de estándares técnicos y de normalización industrial.
  4. Posible privatización de los servicios públicos.
  5. Riesgo importante de rebaja salarial, teniendo en cuenta el efecto que pudiera tener NAFTA (y los sueldos mexicanos mucho más bajos).

Y si por si esto no fuera suficientemente difícil de entender, estudiar y analizar; hay que decir que se están negociando otros dos acuerdos en paralelo a este. Un Acuerdo de Liberalización de servicios en el marco de la Organización Mundial de Comercio (siendo todavía más opaco que el TTIP) y otro que sería equivalente a éste que están negociando los EEUU con sus aliados asiáticos.

Fuente fotografía: http://www.vzbv.de/

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