Cafés pendientes, una iniciativa para ayudar a los demás

¿Qué es un café pendiente?

Es una iniciativa ciudadana, sin ánimo de lucro, que invita a realizar una acción solidaria basada en la simple confianza. Se trata de pagar anticipadamente un café, para alguien sin los medios necesarios para comprarlo.

La idea original nació en Nápoles en el año 2008 (el famoso “Caffè Sospeso”), pero internet la ha vuelto viral y lo ha extendido por todo el mundo. Aún debemos dirigirnos más allá en nuestra historia para comprender porque esta iniciativa surge en Nápoles y no en cualquier otro lugar de la faz de la Tierra. El ensayista italiano Luciano De Crescenzo comenta que “cuando un napolitano está feliz por alguna razón, en lugar de pagar sólo un café, paga dos. Uno para él y otro para el cliente que viene más tarde” (su ensayo al respecto, aquí); y esto se remonta hasta el siglo XVII cuando a un comerciante le sonreía la suerte antes de partir, pagaba diversas consumiciones para compartirla con los demás.

¿Cómo funciona y en qué consiste?

En primer lugar, hay que conseguir bares que quieran unirse al proyecto (es fácil inscribirse a través de la web), por lo que se les explica el funcionamiento básico. Si deciden unirse a la iniciativa se les otorgará un distintivo acreditativo que indique su adhesión al programa. Posteriormente, los clientes que visiten estos locales podrán tomar su café y dejar pagado otro u otros (si lo desean, no es obligatorio hacerlo en los locales afines al proyecto) para alguien que lo necesite, en cualquier otro momento. También existen locales donde por diferentes motivos no pueden alojar a personas en situación de pobreza o en la calle, por lo que existe la posibilidad de servirles los cafés en vasos desechables.

Como particulares, podemos donar vasos desechables a los locales que participan del proyecto, donando cafés pendientes online o hablando sobre el proyecto.

La historia

Visitemos el blog que visitemos, siempre nos encontraremos con las mismas líneas; y es que la siguiente “historia” se ha convertido en el marketing de esta campaña solidaria. Sencilla, directa y eficaz. Nos hace meternos en el contexto y comprender plenamente la iniciativa desde dentro. Extracto extraído de la web de Cafés Pendientes:

Cafes Pendientes

Quizás sea por el momento de crisis cuando renació la iniciativa, porque todos hemos conocido a alguien que lo ha pasado realmente mal o incluso porque la solidaridad “está de moda”. Pero sea por el motivo que sea, este proyecto ha tenido (y está teniendo) un impacto global inimaginable.

Expansión del proyecto

¿Qué pasa si a una persona necesitada no le gusta el café? Es lo primero que me ha preguntado mi chica al empezar a recabar información del proyecto. Y si me paro a pensarlo, tiene toda la razón. Muchos pensarán que por el simple hecho de vivir en la calle o no tener los medios necesarios como nosotros, pierden el derecho a elegir; pero, para corregir este “defecto”, han surgido “mejoras” o anexos de la iniciativa inicial. Tapas pendientes, platos pendientes y hasta pizzas pendientes, como se puede ver en la web del proyecto.

Para acabar y convencer a los más escépticos me gustaría añadir que dejando un café pagado a alguien necesitado no vamos a solucionarles la vida, pero quizás si les podamos solucionar el día.

Fuente fotografía: www.elbarrioantiguo.com

Share this article

Facebook Comments

Deja un comentario