Big Data: Navega por mi web y te ofreceré un precio para tus vuelos

Desde hace algunos años, las compañías aéreas están aprovechando el potencial que ofrece el Big Data por tal de realizar la mayor parte de sus operaciones habituales. Entre ellas, se incluye el hecho de fijar los precios que se deberán pagar por las rutas ofrecidas para sus vuelos. Para ello, trabajan en la captura de grandes cantidades de datos generados por cada usuario que, posteriormente, conjuntamente con los que hayan podido obtener de terceros, analizan mediante software relacionado con el mundo del Big Data y así obtienen la optimización de su oferta en función de los diferentes perfiles de pasajeros.

Pero… ¿Cuáles son las fuentes de datos para dicho desarrollo?

Como usuarios, generamos una cantidad importante de datos, sean de manera anónima o mediante el hecho de estar asociado a un programa de fidelidad de la respectiva compañía aérea.

Principalmente, generamos datos de reservas desde los sistemas transaccionales y datos sobre nuestro comportamiento como consumidores desde las diferentes plataformas (laptop, tablet, móvil, etc.). Véanse como ejemplos de los datos generados aspectos como: cuándo abandonamos nuestra compra, cuántas veces hemos visitado la página web antes de realizar la compra, método de pago, asientos que se reservan habitualmente, etc. También deben considerarse los datos relacionados con acciones que recibimos si alguna vez hemos realizado alguna compra (como emailing, etc.), los datos que generamos en las diferentes redes sociales y que son objeto de estudio con las diferentes técnicas existentes de data science o si hemos interactuado con el servicio de atención al cliente.

De hecho, uno de los principales retos de las aerolíneas y otros servicios relacionados ha radicado o radica en el hecho de ser capaces de controlar todos los silos de información existentes y, desde ahí, poder realizar un perfil consolidado y único del pasajero con el que poder determinar los precios.

También existen datos procedentes de terceros que pueden ayudar a configurar los precios a ofrecer a los diversos usuarios. Agentes como hoteles y otros establecimientos de alojamiento o las OTA’s (Agencias de viajes online) pueden aportar información de especial interés para la compañía a la hora de poder determinar los precios de sus vuelos.

Desde la óptica de las compañías, cobra especial importancia entender quién era/es el consumidor, de dónde proviene (no sólo la localización si no su forma de acceso o captación) y si había sido cliente anteriormente. Aspectos como los mencionados ayudan a poder determinar una oferta más personalizada e intentar maximizar los beneficios por cada usuario, en gran parte, con la colaboración del mismo.

Fuente fotografía: orbitz.com

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Cofundador de Markonomia. Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universitat de Barcelona (EUS) y master en Business Intelligence y Big Data en Universitat Oberta de Catalunya. Cerca de 5 años desarrollando proyectos de análisis de datos en el sector bancario. Fotógrafo freelance en eventos deportivos nacionales e internacionales.

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