Automatización. ¿Ventaja o suicidio laboral?

Los avances del mundo me siguen sorprendiendo días tras día. Siempre hay alguna novedad que consigue llamar mi atención, o algún detalle tan obvio en nuestras vidas que lo pasamos por alto sin darle el valor que realmente tiene. En este caso, hablamos de la automatización.

La tecnología ha influido de una forma bestial en nuestras vidas, dotándola de ciertas ventajas o comodidades; intente explicar a un estudiante actual que, para realizar un trabajo, debe buscar toda la información en los diferentes volúmenes de alguna enciclopedia que su familia tenga en casa, o sin ir tan lejos, que lo busque en los diferentes CDs de la Enciclopedia Encarta como hacia un servidor. Hoy tienen millones de datos de información al alcance de un click.

También podemos aplicarlo a nuestra vida laboral. Yo, trabajador de una entidad financiera, me cuesta a horrores imaginar mi labor diaria sin un ordenador (mejor no hablar de las decenas de máquinas diferentes que uso para cumplir con mi jornada laboral); y obviamente lo hacían. Y aquí era a donde quería llegar, la automatización en el mundo laboral. Todos sabemos que la ciencia avanza a cada segundo que pasa, y el que no se adapta pronto está obsoleto. Eso deben pensar también las grandes multinacionales que emplean tiempo y capital en optimizar su tiempo y sus recursos.

Hace ya bastantes años que el mundo cinematográfico nos bombardea con máquinas apoderándose del mundo (Matrix, Terminator…) o robots desarrollando trabajos humanos (Robocop). Ciencia ficción me responderán muchos. Futuro demasiado cercano pienso yo.

Un estudio reciente de la consultora Deloitte estima que el 39% de los empleos del sector judicial podrían automatizarse en los próximos 10 años. Si hablamos del sector contable la cifra se dispara, y se habla de que un 95% del sector podría perder su puesto de trabajo. Y es que los robots nunca están enfermos, no se cansan, tampoco se quejan, ni se van de vacaciones. Visto así, son la perfección para cualquier responsable de recursos humanos. Y encima más baratos y eficaces. Esta nueva revolución no ayudará para nada a recuperar el ansiado pleno empleo de ningún país, pero puede ayudar a los trabajadores a potenciar sus cualidades individuales.

Un estudio publicado por la Universidad de Oxford basado en las 700 profesiones más comunes de Norteamérica, estima que en un intervalo de entre 10 y 20 años el 47% de los trabajos serán realizados por máquinas. También explica que este proceso de automatización tendría dos fases bien diferenciadas:

La primera etapa (en la que nos encontramos) afecta a puestos en el transporte, la logística, la mano de obra, las ventas y la producción.

La segunda oleada se basará en la ciencia, la administración y la ingeniería. Todo esto se basa en que las máquinas cada vez tienen más capacidad de aprendizaje.

Lo único que todavía sigue de nuestro lado es la creatividad y la inteligencia social. ¿Durante cuánto tiempo podremos sobrevivir laboralmente a los robots y los drones? Por el momento, sintámonos orgullosos de mantener nuestro puesto de trabajo, ya que una máquina todavía no sería capaz de darle el valor añadido que los humanos sí somos capaces de aportar.

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