La tercera edad y startups. Una combinación factible.

Los mayores. Ese grupo de personas mayoritario y olvidado en nuestras vidas. Si hiciéramos un ejercicio en un colegio o incluso una facultad para determinar el “target” (público objetivo) para empresas de nueva creación, sería sorprendente ver como todos o casi todos nos olvidaríamos del sector más numeroso de nuestra sociedad actualmente, el de la tercera edad.

Por fortuna para ellos, y para todos en general, no están tan marginados, tecnológicamente hablando, como todos suponemos. Abuelos y nuevas tecnologías son términos que raramente asociamos, e incluso ellos mismos intentan desmarcarse de “estas modas raras”; pero si nos ponemos a indagar mínimamente, podemos darnos cuenta de que el crecimiento tecnológico es muy beneficioso tanto para nosotros como para la calidad de vida de nuestros mayores.

Desde siempre, a la que una persona mayor dejaba de valerse por sí misma, la solución era internarla en un geriátrico donde profesionales del sector pudieran dedicarle los cuidados y atenciones que nosotros no sabíamos, ni queríamos. Y así fuimos persistiendo, hasta que un buen día a alguien se le ocurrió comercializar el “botón del socorro”; que no se trataba más que de un pulsador que los ancianos se colgaban del cuello y en caso de emergencia lo pulsaban y los conectaba directamente con un servicio que enviaba una ambulancia al domicilio del usuario. Puede parecer un método arcaico con los tiempos que vivimos, pero en su momento fue un invento revolucionario. Y actualmente, se ha podido perfeccionar; adecuarlo a la tecnología que poseemos y, porque no, darle un uso que en muchas circunstancias puede salvar vidas o dar la vida de nuevo a personas que ya la creían totalmente perdida.

Y es que en el mercado actual tenemos múltiples ofertas que mejoran el anticuado “botón del socorro”. Algunas que simplemente se basan en la idea primaria, aportando más utilidad y la exprimen al máximo; como sería el caso de Sensovida que simplemente, conectando unos pequeños dispositivos a la corriente en todas las estancias de la casa y aportando la rutina básica del usuario, es capaz de detectar situaciones sospechosas o que impliquen riesgo para el usuario.

Otro proyecto destacable es Pulsecurity, una pulsera que monitoriza al usuario las 24 horas con un servicio central que analiza los datos en tiempo real y actúa de la forma correspondiente.

Otra alternativa a destacar sería Kwido, proyecto que, además de monitorizar la salud, también permite la gestión de medicamentos, recordatorios y hasta videollamadas.

Tema aparte es el precio de estos servicios. Quizás todavía sean un poco altos desde el punto de vista de quién les escribe pero debemos pensar que es un sector en auge. Miles de startups están apareciendo para aprovechar los recursos actuales y adaptarlos a este sector “abandonado”.

Quizás también deberíamos, los familiares de estos posibles usuarios, cambiar el chip y adecuarlo a saber encontrar el bienestar de nuestros mayores, que finalmente derivará en el nuestro mismo. No olvidemos que si todos hemos sido jóvenes, todos envejeceremos también y sin querer ser una molestia para nadie nos gustará ser lo más autónomos posibles dentro de nuestra seguridad y tranquilidad.

Fuente fotografía: www.enter.co

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